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Formentera sólo se puede llegar en barco desde Ibiza; y esta inaccesibilidad la convierte en un lugar tranquilo donde huir del estrés y de la masificación para
disfrutar de aguas turquesas, es un placer. Se puede disfrutar de la isla paseando en bicicleta, moto o bañándose en más de sus 20 km de playas - de arena blanca - y aguas de transparencia infinita, donde es posible practicar todo tipo de deportes náuticos.
El secreto de la existencia de un mar cristalino y de las largas playas de
Formentera que la diferencian del resto del Mediterráneo, es la
pradera de posidonia que rodea la isla, una depuradora natural que limpia el agua y permite la sedimentación de la arena en el litoral. Una auténtica selva submarina que fue declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.
Para más información sobre Formentera recomendamos el Portal Oficial de Turismo del Consell de Formentera:
ww.formentera.es